Solo una suma de pensamientos que se escriben con el alma y con el corazón. Cuentos de recuerdos, amores o ficción. De todo un poco solo quiere mostrarte un pedazo de un alma feliz.
martes, 19 de enero de 2021
Vida.
Intensidad.
domingo, 13 de diciembre de 2020
Cierres
Hoy siento pena.
Como los viejos tejidos de vida, que se desarman y se rompen.
Como un viejo papel, que a simple vista parece entero,
Pero que cuando lo tocas, se vuelve polvo.
No se si vale la pena luchar estas batallas.
Siempre supimos que el enemigo, dormía en casa.
Y lo que hace es para el, eso es increíble, inaceptable.
Es tan argento, tan egoísta;
Que me puede la idea de solo pensarlo.
Siento que todos tiran de una manta, que ya de por si era corta.
Con esa desesperación hambrienta, por tomar un pedazo para si.
Y nosotros, los que nos cobijamos ahí,
desde hace años, sabemos, que de alguno u otro modo, todos pierden.
Lo que dejen de ella, no será suficiente para los que quedan.
Y sobrevuelan buitres carroñeros, para ver si pueden todavía, hacerse de algo mas.
Por eso la pena.
Por eso la oscuridad de los tiempos.
Porque estamos andando, caminando entre las sobras.
Buscando como cirujas, con la pequeña esperanza
De encontrar algo que nos ayude a sobrevivir.
Siento que estos últimos tiempos
fuimos como cartoneros.
Juntando todo lo que se pueda. y reciclamos, transformamos, inventamos, dejamos la vida
y el alma para seguir adelante.
Pero para el resto, somos los “informales”,
Los que estamos en la calle.
Si tenemos suerte, vamos con el carro lleno.
Otras veces buscamos sin encontrar nada.
Siempre me gustaron las metáforas para escribir las tristezas.
Y hoy, solo siento eso.
Me siento ciruja, cartonera y sin techo.
La casa en la que solemos cobijarnos esta quedando vacía.
La quieren llenar de ocupas, que solo miran su ombligo hambriento.
Que solo quieren matar a la gallina, para sacarle todos los huevos de oro.
Sin importar si mañana no hay lo uno ni lo otro.
13 de diciembre de nuestro señor, año de la pandemia.
viernes, 27 de noviembre de 2020
Pan y circo. La pelota no se mancha.
Siempre pienso que mi capacidad de sorpresa ha llegado a su limite. Pero no. Eso seria en un país normal. Con gente normal. La realidad en Argenlandia, supera ampliamente cualquier ficción.
Ayer se escribió una nueva página, en nuestra ya penosa historia.Una página que pudo haber sido un gran homenaje, una celebración a un ídolo amado y admirado por el mundo entero.
Pero el gobierno no tuvo mejor idea que tomarle la leche al gato, y se le escapo la tortuga. Así nomas. Y una cosa, llevó a la otra y no pudieron contener a las hordas de fanáticos, que no pararon de manchar la pelota una y otra vez. Impiadosamente.
De mas esta recordar, que el argento estuvo en un encierro obligatorio extremo, que duro una eternidad; una “cuarentena extendida“ de 9 meses, que finalmente después de un largo y peleado parto, dio a luz un país destrozado en todo aspecto.
Y no conformes con todo ese panorama, este mismo gobierno, que evidentemente no tiene los patitos en fila, "desorganizó” la despedida del ídolo. Y que mejor que hacerlo en la propia casa rosada, si, si, si, en la casa rosada, la casa se gobierno, esa donde el presidente trabaja, esa donde trabajan todos los presidentes, ponele...
Decía, organizó el velatorio de aquel barrilete cósmico, para que sus fanáticos, pudieran darle el último adiós.
A ver: lo que pasó no tiene parangón, no existe, fue la bizarreada argenta por excelencia; supero a todas las otras anteriores, digo.
Por un lado se ve a las claras que se usó este hecho para hacer política, por otro lado, la falta de respeto hacia la familia. Y la falta de respeto a la sociedad que miraba con ojos incrédulos tamaño des aforamiento general; sintiendo la injusticia los miles de personas que no pudieron ir a despedir a sus familiares durante este tiempo nefasto.
El gobierno no tiene la culpa de la pandemia. Pero si es responsable de todo el resto.
No solo que no hubo respeto alguno por la distancia social, los cuidados por la pandemia, sino que se sumó la falta de seguridad, los desmanes. Las imágenes patéticas que fueron viralizadas y transmitidas a todo el mundo. Y que nos pintan tal como somos, un triste país de ignorantes y desaforados que no son capaces de respetar, una valla de la casa de gobierno, un horario puesto por la familia, una celebración por el ídolo que se fue.
Vergüenza en mi corazón es lo que sentí. Y dolor infinito de perder la ultima esperanza que me quedaba en el alma. Me cortaron las piernas.
Perdón Diego. Descansa en paz
• En este país siempre pasa lo mismo. Es el mismo partido que lo pasan cuarenta mil veces en diferido. ( Diego Maradona - 2001)
• Jugar sin público es jugar adentro de un cementerio. (Diego Maradona - 1987, después de un partido a puertas cerradas entre Napoli y Real Madrid)
martes, 17 de noviembre de 2020
Caminar
De tratar de lograr una introspectiva que la llevara a saber cuál era su camino.
Ese camino ya recorrido muchas veces, pero ahora con una mirada nueva.
Una perspectiva como la que te da cambiar el lente con un enfoque diferente.
Y una cosa llevo a la otra. Y se convirtió en letras y garabatos.
Se fundió con el papel. Blanco y sin rayas tenia que ser.
Y la pluma. Esas que tienen tinta de verdad. Esa que te mancha los dedos.
Al principio sus palabras parecían garabatos apretados o sueltos, casi ininteligibles.
Como su alma, su corazón y todo su interior. Inteligibles.
Es ese proceso de retrospección, iba tratando de encontrar algo, descubrir y descubrirse.
Días de silenciosa tristeza pasaron. Fechas importantes y celebraciones vacías.
Ratos de desasosiego y bajón.
Pero muy en el fondo, una esperanza. Esa creencia que podría aparecer de repente.: Desenmarañar ese bodoque de escritura negra. Entrelazada en lagrimas contenidas. En sinsabores que solo se hablaron ahí. En el secreto de unas hojas y una pluma.
LUCIERNAGA
miércoles, 27 de mayo de 2020
Mi abuelo Papú
De repente, me encontré lustrando tu piedra con mis manos, que están resecas como lijas. Y te recordé en tu escritorio, donde estaba esa misma roca, a la que le habías pegado una de esas monedas de recordatorio, que solían acuñarse en tiempos lejanos, para conmemorar alguna fecha. Y que era tu “pisapapeles”
Y por un momento mientras frenéticamente sacaba lustre a la moneda, tratando de averiguar que decía, me iba acordando de vos.
Mi querido abuelo, científico loco, celoso y gracioso a tu manera. No me olvido cuando apenas tenia 5 o 6 y vivía con ustedes, como te esforzabas y tratabas con todo tu corazón de hacerme sentir en casa. Y me contabas el único cuento que recuerdo te habías inventado: La historia de petaquita, un enanito, que vivía en una cueva. Y que para darle un toque armabas con las sabanas de la cama.
Lo tuyo no era la literatura tradicional, pero si que había literatura en tu vida! Aunque era de otro tipo, darwinista por cierto, donde los monos y los homos sapiens, tenían un lugar preponderante.
Horas traduciendo lecturas científicas del ingles, con un diccionario.
Con anotaciones al costado de cada párrafo. Que trabajo querido abuelo! Hoy es todo tan sencillo en ese sentido!
Otra cosa que me encantaba y que obviamente era solo tuyo y de nadie mas, era
el secreter! Ese espacio prohibido: la parte en que se bajaba la tapa y tenia un montón de cajoncitos, mas grandes y mas chicos y en donde guardabas un millón de tesoros, que habías ido encontrando o te habían regalado. Huesos, dientes, fósiles, FOSILES! Y hasta el cráneo mínimo de un monito, al que le hacías castañetear los dientes.
La primera vez que fui a La Plata, fui con vos. Y me llevaste a ver los esqueletos de dinosaurios. Tengo un vago recuerdo, pero bueno, esos paseos y el botánico, eran tus preferidos.
Es increíble como te gustaba Moon river, esa canción que durante años me pedias que cantara, hasta que un día inventé como una especie de karaoke casero y la grabe para vos. Se te caían las lagrimas. La estoy escuchando ahora y se me llenan los ojos de lagrimas a mi. Es muy loco, porque de repente no me acordaba el nombre, se me había hecho una laguna inmensa, me puse a escuchar folclore, como si me la mandaras vos, apareció entre tanto castellano, Moon river, and me.! Y el tango, misa de 11. Ese que habías inventado! Y tu primo José, que se yo! Tantas cosas me vinieron de repente!
Querido papucho mio, hoy no se porque te extrañe todo el día, desde temprano. Tal vez al lustrar tu piedra, funciono como el genio de la lámpara! Y ahí vinieron todos estos recuerdos tan lindos
Te quiero!
Maria. Un día de mayo de cuarentena de 2020
miércoles, 9 de octubre de 2019
El Reloj Argento
El reloj argento dejó de marcar la hora.
Su descompuesto engranaje, se ha quebrado en su base.
Y a pesar de que es sabido, que no tiene arreglo,
muchos piensan que mágicamente comenzará a funcionar,
como si fuera nuevo.
Una fantasía errante de esos que creen,
que se hará realidad, al cambiar de relojero.
Es como si les hubieran puesto una venda enorme,
en sus ojos ya ciegos.
Pero las piezas esenciales se han perdido.
Fueron quedando entre las manos de quienes lo manejaron.
Y con tristeza digo, que lo que se perdió, no se puede recuperar.
Porque a aquellos que las tomaron,
no les importa que el viejo reloj ya no de la hora.
Muchos hemos dejado de preguntarnos cómo fue que llegamos a esto.
Y lo que es peor, cómo es que el argento nato,
cree todavía que las cosas se arreglan con milagros.
Será porque un reloj parado, dos veces al día da bien la hora?
Creo que deberíamos empezar por hacernos de un reloj de arena.
Los relojes de arena no tienen engranajes, no funcionan solos.
Hay que dalos vuelta a cada minuto para que sigan marcando el tiempo.
Y eso cuesta. Es trabajo. Es constancia, es perseverancia, es estar atento,
es tener compromiso. Es turnarse, no quedarse dormidos,
es tener un plan de acción.
Espero con todo mi corazón, que los zombies que habitan esta patria mía, despierten.
Se unan en pos de un bien común, despojados de las vendas, cerrando la vieja grieta.
Maria Chanourdie
9 de octubre de este bendito año 2019.
miércoles, 3 de julio de 2019
Puntadas
Caja de Vida
jueves, 23 de mayo de 2019
La calesita argenta
De pronto me doy cuenta,
Ese, que te mira con su media sonrisa sarcástica y torcida. Como burlándose con la impunidad
Y con la plena seguridad, de que aunque quieras,
viernes, 5 de octubre de 2018
Papa.
viernes, 21 de septiembre de 2018
Bisabuelo.
Me despertó el sonido de tu voz.
Y ahí estabas parado, a mi lado, mirándome con curiosidad. Esa virtud, que te acompañaría toda la vida.
Por un momento me sentí en falta; me había quedado dormida frente al libro que me habías prestado.
Pero no vi ninguna mirada reprobadora en tus ojos.
Oscuros y enmarcados por unas espesas cejas sin canas, contrastando con tu pelo blanco.
Estábamos en el living de Laprida y Bulnes.
La biblioteca enorme, forrando toda la pared del piso al techo. Había tomos de todo lo que uno podía imaginar. Era redondeada, igual que el edificio, que estaba precisamente en esa esquina.
Ese edificio que vos mismo, habías hecho construir, para albergar a la gran familia. Uno en cada piso, todos cerquita.
Escondido y mudo estaba el televisor; como preso, en un mueble antiguo con puertitas.
Las puertas ventana muy altas. Se abrían a un balcón francés, al que nos tenían prohibido asomar.
Más allá, pasando la arcada, el comedor con su mesa oscura, grande y de madera lustrada.
Infinita cantidad de sillas la rodeaban. Las ventanas con cortinas gruesas. El gran bargueño, contra la pared. Sobre su lomo oscuro, algunos adornos de plata, lucían brillantes.
Todo estaba en silencio. Por entre las pesadas cortinas, se filtraba la luz del sol, formando en el suelo formas diversas.
Como si fuéramos de la misma edad, te sentaste a mi lado, a conversar. Me hablaste intensamente de tu preocupación por el país. De tu dedicación para lograr que fuera un lugar mejor.
Desde que llegaste de Francia, con tus padres, tomaste este suelo como tuyo. Y te sentiste tan argentino como los que nacieron aquí.
Mientras, escuchaba de tus labios sobre la generación del 80, y los emprendedores, los que hicieron que este país estuviera entre las potencias más grandes del mundo.
Y de cómo, fue que conociste cada rincón del país. De todos los viajes que emprendiste con Sara y tus hijos. Llevando la modernidad del tren antes de que llegara el siglo XX. Extendiendo vías y puentes, construyendo edificios y trabajando en proyectos que supieron ser demasiado futuristas para la época.
Me había quedado con la boca abierta. Escuchando con un orgullo inmenso, tu relato.
Cerré los ojos. Cuando los abrí, estaba en casa, en Pacheco.
Como de un plumazo te habías esfumado junto con tus libros y tus canas. Y yo no tenía más 12 años, sino que ahora yo tenía canas.
Pero había cosas que no fueron sueño. Y que están impresas en libros.
Y eso fue tu vida.Que no fue una vida cualquiera: fue una biografía. La de un ser excepcional que, adelantado a su tiempo en todo, supo cómo luchar por sus ideales, como aprender, crear, creer y hacer planes para cumplir tus sueños y los de otros, hasta el último día.
Cuando yo nací, tenías apenas 97 años de lucidez.
jueves, 20 de septiembre de 2018
Santi
jueves, 13 de septiembre de 2018
Savia en mi interior.
Y en tanto las estaciones se suceden, voy creciendo en busca de la luz.
mis brotes a flores y a frutos;
hacemos frente a los vendavales.
el piar de pichones despierta la savia en mi interior.
le regalo sombra fresca mientras sacia mi sed.
jueves, 5 de julio de 2018
Morir Viviendo.
martes, 19 de junio de 2018
Pañuelo Celeste.
Caminó un par de cuadras para tomar el subte hasta el congreso.
Pasó toda la noche en vela, esperando.
Es que con tanto trajín, no se había dado cuenta que habían pasado varias semanas ya.
Su pequeño mundo, se puso de cabeza.
Como si le hablaran, sintió de repente los gritos y las escenas vividas aquella noche en el congreso.
Si bien se había cuidado, evidentemente no lo suficiente. Evidentemente algo fallo.
No podía contar con su familia, super religiosa, super conservadora.
Con sus amigas tampoco.
Busco en Internet. Ahí encontró una dirección. Un dato. Llamó.
Salió de casa con su mochila y su pañuelo celeste.
Y una tristeza enorme como una garra atrapándole el corazón y el alma.
Y como un fantasma, desapareció en esa mañana de sol.
miércoles, 25 de abril de 2018
Puertas
jueves, 19 de octubre de 2017
Patria perdónanos.
Hoy el dolor me abruma.
Por los que mienten en pos de mantener su poder y
su impunidad.
Por los que nos hacen vivir en la ignorancia.
Por los que se creen los dueños de la verdad, pero
en el fondo, nos la ocultan
Por los que atentan a diario contra sus prójimos, sin
importarles nada
Por los que roban y no conocen el arrepentimiento.
Por los que matan, por la causa que sea
Por los que se embanderan con colores de partidos y
militan mediante la violencia
Por los que siembran el miedo, la inseguridad y los
enfrentamientos
Por los que se han enriquecido, engañando al pueblo
con promesas, mentiras y utopías.
Por los que evitan con sus actos, que la gente
avance y tenga oportunidades
Por los que etiquetan a los demás y
no les dan chances
Por los exitistas sin paciencia, en todos los ámbitos.
Por los que viven para planear como crear grietas,
como lograr que los hermanos se enfrenten
Por los que se encargan de arruinar cada día los
sueños de paz y armonía.
alzar tu frente hasta lo alto!
Y que todos fuéramos finalmente argentinos unidos,
en paz y prosperidad.