lunes, 25 de mayo de 2026

25 de mayo. Patria

 


25 de Mayo. Patria.

¿Qué es la patria para mí?

Es lo que me representa.

A donde pertenezco,

así como el hogar. El

lugar al que quiero regresar, 

o del que no me quiero ir.

Para muchos patria

significa país, pero no

es lo mismo. País es otra

cosa, tangible, manejada...

Es un espacio.

que es grande o pequeño,

extenso, verde o seco. 

árido o lleno de lagos y

montañas. 

Patria es la gente, 

los humanos que

vivimos en comunidad,

que estamos juntos. 

En las buenas y en las malas,

Personas que compartimos cultura,

que nos respetamos, 

-aunque pensemos distinto-

aunque seamos diferentes 

o nuestra piel sea de otro color.

Patria es amor al otro,

sea como sea, tenga

la educación que tenga.

Patria es ver cómo podemos

entre todos estar mejor.

Cada uno en el espacio y

tiempo que le tocó. 

Concebir  un horizonte de

mejoría para todos, de paz

y armonía, de sensibilidad,

es empatía, de enterrar egos

y dejar de lado el "yo",

El salvarse uno... eso no es patria.

Patria somos todos aquellos

que sentimos que la

prosperidad se logra

en unión fraternal,

con lucha conjunta,

por la verdad y con paciencia.


Es urgente abrir los

ojos y mirar y escuchar

y sentir y ponernos

en los zapatos - o de lo que

sea que tengan los demás-.

Espero que este país

alguna vez sea Patria.

Con todo mi corazón

lo deseo.

María Chanourdie. 

25 de Mayo 2026


domingo, 19 de noviembre de 2023

Argentina. Balotaje

 Domingo 19 de Noviembre 2023

Día de elecciones balotaje. A qué hemos llegado. A un punto bisagra en nuestra vida como país. Un momento triste como pocos, Que estamos casi al borde de una guerra civil que no sé si será en Paz. Y eso me da miedo pero más me da tristeza.

No voy a mirar nada el día de hoy. 

No quiero escuchar más nada de nadie. Nos han empapelado, destrozado, manipulado, confundido, aterrorizado. Nos han infligido miedo, estrés, desesperación y todo por el poder. Por ser reyes de la miseria, porque eso es lo que hay, miseria.

No entiendo por qué luchan por ser reyes de la agonía de la gente. Por gobernar el desastre. Y no entiendo por qué se pelean por dominar nuestras mentes, nuestros deseos y manipular nuestros sueños.

Hacernos creer que la magia existe. Que todo va a ser mejor. No entiendo por qué no hablan con la verdad? 

Por qué nos ponen contra la espada y la pared, para que tengamos que elegir lo que no nos gusta o lo que no nos representa en absoluto. 

Es triste ver los límites que han cruzado unos y otros. La marea roja en la que nos han sumergido y de la cual nos va a costar reponernos. 

Crearon una grieta a un mayor que la que ya había. Provocaron discusiones entre pares y hasta se metieron con los niños. Como un tsunami de egoísmos y egos que nos lleva puesto a todos juntos. Un lugar del cual nos va a costar salir, porque resquebrajaron relaciones, solo en pos de quedarse como angurrientos, con el poder y con la miseria.

Esas fauces abiertas llenas de terrible pestilencia. Que se tragan en su carrera toda nuestra salud, nuestra esperanza, nuestra libertad e independencia. Me expreso aquí en este cuaderno en donde escribo a diario. Me gustaría hoy haber podido escribir otra cosa. Pero lamentablemente todos estos largos meses nos han partido el corazón y el alma.

No quiero escucharlos más. Basta. 

Hagan silencio un rato señores. Eso es lo que nos hace falta. 

Que nos dejen pensar. Que apaguen el ruido para poder escuchar nuestros pensamientos. 

MARÍA CHANOURDIE

sábado, 18 de noviembre de 2023

La indignidad de la dependencia, la dignidad de la independencia.


Cómo, dos frases, una negativa y otra positiva, podrían cambiar el futuro de nuestro amado país.

Y todo se remonta a estar buscando mi historia personal. Los datos exactos de mi bisabuelo, que fue exponente de la generación del 80 (1880).Y de los primeros años del siglo XX en argentina.

De esa búsqueda entendí todo lo que esas generaciones trabajaron en pos de hacer crecer la república, con ideas, construyendo, poniendo vías, desarrollando este esplendido país que tenemos.

Los proyectos realizados, los edificios y lugares, que sus impulsos y trabajo arduo, esfuerzo propio, le dieron el empuje a esta tierra, para hacerla en ese tiempo, tan moderna como los países que habían dejado o mejor.

A como fue, que de esos próceres reales, de esa historia que caminamos a diario y que hoy parece más bien una fábula, pasamos a este tiempo, en que nos dicen lo que tenemos que hacer y lo que no.

Donde quedo aquella argentina la que venían a instalarse desde todo el mundo, con esperanza, de trabajar y ser argentino; a esta en la que tantos no quieren trabajar, creyendo que todo les debe ser dado sin esfuerzo alguno.

Y a otros que quieren hacerlo, pero no tienen la chance ni la oportunidad.

De aquellos nos dieron la dignidad de ser independientes. De bastarnos a nosotros mismos.

A estos, los gobernantes de hoy, que nos obligan a la indignidad de la dependencia del estado.

En el que estamos presos de sus veleidades y sus corruptas almas, que solo relatan historias que no son ciertas. Que crean confusión en la gente y desatan esa desesperación masiva, que conlleva a que esa movilidad social,  que era el oro de nuestro país, sea hoy una quimera.

Este país, que ofrece colegios públicos y universidades en donde educarse, que pagamos todos con los impuestos, pero a las cuales todos pueden acceder.

La enorme clase media otrora orgullo nuestro, va desapareciendo en como hilachas en la historia de los últimos años. Tristes de mentiras y de indignidad en todo sentido.

Para algunos descendientes de aquellos que forjaron este país con trabajo, llego la hora en que quizás deban volver a los lugares que dejaron sus ancestros.

Yo me resisto aun. No quiero darme por vencida. Por eso: Argentinos míos; no pierdan su independencia. Rechacen la indignidad que estos gobiernos proponen. Rechacen ser esclavos de este estado corrupto y pidan trabajo digno e independiente.

Clase media trabajadora que sostiene al país: No aceptemos más estas reglas de juego sucias, que van dejándonos en la pobreza del cuerpo y del alma. Que van matando de a poco nuestra cultura, nuestra educación, nuestra esperanza y nuestro amor por esta tierra. No dejen que nos ahoguen con sus impuestos y sus manipulaciones. No bajemos los brazos hasta que hagan algo que de verdad sea por nosotros y no por ellos.

MARIA CHANOURDIE.

miércoles, 26 de abril de 2023

Siempre es hoy?


Mi alma se encuentra luchando en soledad.

El debate de la existencia, que por años ha atribulado mi corazón.

Y siento como se desarma en lágrimas desesperadas, que mojan sin consuelo.

La infelicidad de sentirme atrapada. De no poder soltar y volar. 

De liberarme de los grilletes del miedo a lo desconocido.

De avanzar por fin hacia un cambio, profundo, sincero. 

Dejar de tratar de atrapar sueños mágicos. Hacerlos realidad.

Elegir cuales seguir, cuales abandonar.

Decisiones. Difíciles encrucijadas dolientes sin resolver.

Mis pies echando raíces en una tierra donde no crece nada. 

Mis manos perdiendo la juventud por abrazar la avaricia de otros.

El tiempo tan finito y siempre escurridizo.

Dias que se escapan casi sin que me de cuenta. 

Deshojados calendarios y estaciones. 

Otoños que son veranos, inviernos que son primavera y veranos que son infierno.

Desaliento. Desilusión. Tristeza. Congoja. Nudo. Cerrojos. 

Descanso por un rato, mientras escribo el alma. Mientras relato el corazón herido.

Mientras sostengo la mirada con los ojos cerrados. 

Sin ver si hay sol o está nublado. Sin sentir el silencio o el bullicio.

Una foto que perdió su color. Una flor marchita.

26 abril de 2023


viernes, 11 de febrero de 2022

TIEMPO


Y si, pasa el tiempo a la carrera. 

Sin importarle qué arrastra a su paso, 

ni que devora su monumental torbellino.

Quien resiste y quien fracasa. 

Rompiendo todo. 

Y solo nos deja el sabor amargo de las ausencias, el nostalgioso sentir. 

Y las fotos de papel, esas que no sabes cómo volverlas pixel.

Desenfrenado e intenso se va desbaratando el año. 

Qué, aunque prometiera ser nuevo y próspero, 

parece finalmente haberse sacado la careta, nomas arrancar. 

Quizás es que ya no tengo la paciencia o la fuerza y la garra de antes.

Quizás solo quiero dar vuelta esta página como una media 

y empezar de nuevo.

Nuevo como eso de animarse. 

De tomar el riesgo, de soltar los lastres y aliviándose uno tanto, 

que una simple brisa nos hará volar como un dron, 

el que te da esa vista increíble de la modernidad.

Y tirarme en el pasto, mirando al cielo, con los ojos cerrados. 

Sabiendo que esta ahí; como el techo celeste de mi mundo. 

Mientras, los cachorros, me lamen las manos en forma de besos perros.

Y mientras me deleita el oído el aleteo del colibrí, 

que viene a libar el agua con azúcar; 

y que, aunque no lo vea, sé que esta.

Tal vez me asome a la ventana abierta, 

para espiar a alguna estrella remolona que no quiere irse a dormir. 

O tal vez baje mi vista hacia el tejido que distrae mi mente atribulada; 

Para enredar en sus puntos, 

esos jirones de amor que todos nos guardamos, pero que son para dar.

Y quizás también, en este pequeño viaje por lo simple, 

pueda descubrir que el tiempo no importa.

Que pase o que siga, o se quede a compartir, si tiene ganas.

Que no me va a encontrar sino aferrada a la vida: 

con mis lanas y mis lápices y mis fotografías de papel.


jueves, 3 de junio de 2021

Miedos


El día viene de sol pleno. Y nada hace parecer que va a cambiar.

Solo hay nubes en mi interior. Nubarrones.

Están amagando desatar una tormenta.

Trato de contenerlos a como dé lugar.

¡Qué difícil en este tiempo tan complejo! en todos los sentidos.

Siento mi alma deshilachada y el corazón latiendo sin ritmo.

Los pensamientos corren carreras y se arremolinan incontrolables.

Y una palabra se asoma por sobre semejante embrollo: miedo.

Y me pregunto ¿porque?

Se supone que cuando uno peina canas,

tiene la experiencia y la sabiduría para no tener miedo.

Miedo del bueno, digo. Ese que duele, que te congela.

Ese que no permite que hagas cosas.

Y se interpone como un muro en tu camino.

Se queda ahí parado como un monstruo de fauces enormes,

Dispuesto a devorar tus sueños, tus ganas, todo.

La suma de todos los miedos.

De la vejez que no nos permite correr más que el tiempo.

De todas las cosas que quedan por hacer. De todo lo que hay que agradecer.

De todas las personas a las que no pudimos decir te amo o perdóname.

De poder enmendar los errores cometidos.

De no poder abrazar a nuestros seres queridos.

De saber que la tierra que pisamos esta corrupta y triste.

De no tener la certeza de saber que nuestros hijos van a estar bien.

Mil preguntas, sin respuesta.

Ahora es el día el que se puso gris.

Y esa oscuridad que apenas deja ver, nos envuelve como una niebla.

Al parecer habrá que dar vuelta esta página amarga.

Y ver si por la ventana entra algún rayo de luz

Que nos dé una señal, la esperanza de un mañana mejor.

viernes, 21 de mayo de 2021

Primavera.


El aroma a jazmines envuelve todo como un manto de noche fresca.

Mientras camino, un sin fin de recuerdos de toda mi vida, 

se hacen presentes, entrelazados con el perfume y las estrellas brillantes.

Me parece ver un guiño de aquella media luna, 

que espía mis pasos desde su lado oscuro.

Me hundo en la profundidad de mis pensamientos.

Es la magia de la primavera, que endulza los sentidos.

Como si quisiera encantar mi mente y mi corazón.

A esa hora ya los pájaros han guardado su música, 

pero los grillos ensayan acordes monocordes.

Cuantas ideas surgen en esas caminatas. 

Cada paso deja una huella invisible en el pavimento.

Y es esa cadencia la que nos inspira. 

Y nos regala las mejores metáforas. Las cuales, amo.

Y las musas nocturnas se toman el rato para visitarnos, 

juegan a las escondidas con nuestros pensamientos. 

Arman y desarman frases y oraciones locas.

Lo más probable es que luego olvidemos, 

que fueron ellas con su picardía, 

las que nos soplaron sueños e historias en el oído.

Nos envuelven y corren a nuestro alrededor; 

supongo que si pudiera verlas, 

serían como las auroras boreales con colores de esos que no existen.

Casi como que volvemos en andas. 

Suspirando y sonriendo en la oscuridad estrellada.

Y casi que nos da por correr, para tomar pluma y papel 

y plasmar esa experiencia sobrenatural.

Pero estamos en otoño. Y mis musas y jazmines emigraron al norte.

Mientras la lluvia moja la tristeza de la tarde gris, 

veo que finalmente las hojas del cerezo se han vuelto rojas.

Tal vez no tenga que esperar a la primavera.

 

 

jueves, 20 de mayo de 2021

Gallardetas.


Mi corazón estallo ayer. Y el domingo anterior. Y en diciembre 2019. Y estalla cada fecha.

No importa el resultado.

Los hinchas de la banda, sabemos que dan todo: dejan el alma, la piel, el cuerpo, la vida en cada encuentro.

Cuando pensamos que ya lo vimos todo; que con lo que nos han dado esta, nos sorprenden nuevamente.

Muchos hablan de la épica, de la heroica. No muchachos. Es que hay equipo.

Y es esa comunión, que su líder les infunde para que tengan la confianza y la garra.

Es esa cabeza brillante de estratega del muñeco querido, que se nota en cada jugada.

Supongo que el tiempo lo llevará a algún otro desafío mayor.

Pero nosotros, los hinchas, lo vamos a llevar en el corazón por siempre. Aunque no haya ganado un solo torneo local.

Es tanto lo que nos da, que no nos importa.

Lo defendemos aunque pierda por goleada. Gallardo no se discute. Es el corazón de River llevado a su máxima expresión.

Solo eso. Gracias Muñeco.

 

martes, 19 de enero de 2021

Vida.

El sol y la brisa rozan mi cara con su caricia tibia. 

Y me abrazo a la mañana mágica, que me regala este día, como tantos otros. 

Un cielo se descubre celeste por entre unas nubes raramente oscuras, 
que suponían llegar ayer. 
Pero se están colando esta mañana. 
Aún no son amenazadoras; pero quizás más tarde les de por llorar. 
Espero que no. 

Se conjuga el verde del pasto, con su fantástico olor y su frescura. 
Y todo toma un color de felicidad plena. 
De a poco voy despertando de mi letargo nocturno.
Y las ideas y palabras, van fluyendo por mi pluma hasta el papel. 

Siento un colibrí que aletea en el jazmín. 
Siempre que veo uno, me recuerda a las personas que ya no están. 
Esos recuerdos, no son de nostalgia; 
son recuerdos gratos de momentos felices.
Todo eso que atesoro en mi alma y que a veces añoro.
Pero que son y fueron eso.

El tiempo no se puede ni debe detener.
Ese reloj de arena que es la vida, va fluyendo 
y moviéndose mientras nosotros caminamos por ella.
Andamos. Vivimos. Nos dejamos llevar.  

En cada granito que cae,
al mismo tiempo pasan los días, pasa la vida.
Como una estela, vamos dejando las huellas de nuestros pasos; 
plasmados en fotos, objetos, artes.

Hay quienes dejan recetas de manjares increíbles. Y poemas.
Otros van regalando amor. O cosechan amigos. 
Otros dejamos variedad de intentos artísticos.
Todo es cuestión de poner esos talentos en donde quepan.
Los dones de los cuales debemos estar agradecidos; 
o al menos yo lo estoy. 
Y en ese fluir; amamos locamente. 
Navegamos momentos de mucha adrenalina; 
otros de calma chicha. 

Todo eso: es una vida cualquiera.
La mía, la tuya, la de todos. 
No importa la clase, el lugar.
Así es, democráticamente la vida: 
tomar lo que nos es dado y tratar de hacer con ello, 
lo mejor que podamos. 


Intensidad.

Hace 17 años un día como hoy, festejamos tu último cumpleaños. 
Hoy tendrías 83. No sé si te hubieras llevado bien con ese número.

Extraño abrazarte con todas mis fuerzas, lo hago con mi corazón.
Creo que te fuiste porque querías. 
Muy en el fondo de tu corazón, 
pensabas en la vejez como un monstruo de garras feroces; 
tanto miedo le tenías, que creo que preferiste huir.

Cada uno de nosotros vive mucho o poco 
según la intensidad de la con que vive. 
Según lo hecho en el tiempo que estuvimos. 
No importa la cantidad de años pocos o muchos. 
Importa como lo viviste.

Importa si pudiste atesorar recuerdos, experiencias, andar caminos.
Si tuviste la oportunidad de ver un amanecer o un atardecer perfecto; 
o sentirte única por haber encontrado un caracol increíble, 
caminando por la playa.
O si sentiste el viento en la cara subida a la cima de una sierra.
Si tus ojos se llenaron de lágrimas Al ver un cuadro cualquiera.
Si pudiste llenar tu casa de risas de niños y ocuparte de ellos.
Si te fue dado moldear tus ideas en arte, en cosas bellas.
Si te encontraste tejiendo y en cada punto dado, 
enlazaste tus sueños de amor de todo tipo.
Si pudiste plantar los colores de tu alma en un jardín 
y verlos florecer luego.
Si subiste a un caballo y galopaste por tus horas mágicas; 
te reíste a carcajadas o escribiste un poema. 

Qué se yo! Tantas cosas!
Eso mamá y mucho más, fue tu vida.
Una suma de momentos intensos; por eso es que no cuentan los años. 
Y como dijo alguien, “si he de morir, que me encuentre viviendo”.
Te quiero hasta el infinito y más allá.

Post data: sabes que me gustaría? Un té de chicas. Con vos y Lalita.
Y perdernos las tres en una charla de cualquier cosa, filosofar un rato.
Y bueno; el cielo sabe que algún día lo haremos! 
Pero no ahora! Ya que aún tengo muchas cosas que hacer por acá!

9 enero 2021

domingo, 13 de diciembre de 2020

Cierres


Hoy siento pena. 

Como los viejos tejidos de vida, que se desarman y se rompen.

Como un viejo papel, que a simple vista parece entero,

Pero que cuando lo tocas, se vuelve polvo.


No se si vale la pena luchar estas batallas.

Siempre supimos que el enemigo, dormía en casa.

Y lo que hace es para el, eso es increíble, inaceptable.

Es tan argento, tan egoísta;

Que me puede la idea de solo pensarlo. 

Siento que todos tiran de una manta, que ya de por si era corta.

Con esa desesperación hambrienta, por tomar un pedazo para si.

Y nosotros, los que nos cobijamos ahí, 

desde hace años, sabemos, que de alguno u otro modo, todos pierden.

Lo que dejen de ella, no será suficiente para los que quedan.


Y sobrevuelan buitres carroñeros, para ver si pueden todavía, hacerse de algo mas.

Por eso la pena. 

Por eso la oscuridad de los tiempos.

Porque estamos andando, caminando entre las sobras. 

Buscando como cirujas, con la pequeña esperanza 

De encontrar algo que nos ayude a sobrevivir.


Siento que estos últimos tiempos 

fuimos como cartoneros.

Juntando todo lo que se pueda. y reciclamos, transformamos, inventamos, dejamos la vida

y el alma para seguir adelante.


Pero para el resto, somos los “informales”,

Los que estamos en la calle.

Si tenemos suerte, vamos con el carro lleno.

Otras veces buscamos sin encontrar nada. 

Siempre me gustaron las metáforas para escribir las tristezas.

Y hoy, solo siento eso. 

Me siento ciruja, cartonera y sin techo.

La casa en la que solemos cobijarnos esta quedando vacía.

La quieren llenar de ocupas, que solo miran su ombligo hambriento.

Que solo quieren matar a la gallina, para sacarle todos los huevos de oro.

Sin importar si mañana no hay lo uno ni lo otro. 


13 de diciembre de nuestro señor, año de la pandemia.

 

viernes, 27 de noviembre de 2020

Pan y circo. La pelota no se mancha.


Siempre pienso que mi capacidad de sorpresa ha llegado a su limite. Pero no. Eso seria en un país normal. Con gente normal. La realidad en Argenlandia, supera ampliamente cualquier ficción.

Ayer se escribió una nueva página, en nuestra ya penosa historia.Una página que pudo haber sido un gran homenaje, una celebración a un ídolo amado y admirado por el mundo entero.

Pero el gobierno no tuvo mejor idea que tomarle la leche al gato, y se le escapo la tortuga. Así nomas. Y una cosa, llevó a la otra y no pudieron contener a las hordas de fanáticos, que no pararon de manchar la pelota una y otra vez. Impiadosamente.

De mas esta recordar, que el argento estuvo en un encierro obligatorio extremo, que duro una eternidad; una “cuarentena extendida“ de 9 meses, que finalmente después de un largo y peleado parto, dio a luz un país destrozado en todo aspecto.

Y no conformes con todo ese panorama, este mismo gobierno, que evidentemente no tiene los patitos en fila, "desorganizó”  la despedida del ídolo. Y que mejor que hacerlo en la propia casa rosada, si, si, si, en la casa rosada, la casa se gobierno, esa donde el presidente trabaja, esa donde trabajan todos los presidentes, ponele...

Decía, organizó el velatorio de aquel barrilete cósmico, para que sus fanáticos, pudieran darle el último adiós. 

A ver: lo que pasó no tiene parangón, no existe, fue la bizarreada argenta por excelencia; supero a todas las otras anteriores, digo.

Por un lado se ve a las claras que se usó este hecho para hacer política, por otro lado, la falta de respeto hacia la familia. Y la falta de respeto a la sociedad que miraba con ojos incrédulos tamaño des aforamiento general; sintiendo la injusticia los miles de personas que no pudieron ir a despedir a sus familiares durante este tiempo nefasto. 

El gobierno no tiene la culpa de la pandemia. Pero si es responsable de todo el resto. 

No solo que no hubo respeto alguno por la distancia social, los cuidados por la pandemia, sino que se sumó la falta de seguridad, los desmanes. Las imágenes patéticas que fueron viralizadas y transmitidas a todo el mundo. Y que nos pintan tal como somos, un triste país de ignorantes y desaforados que no son capaces de respetar, una valla de la casa de gobierno, un horario puesto por la familia, una celebración por el ídolo que se fue.

Vergüenza en mi corazón es lo que sentí. Y dolor infinito de perder la ultima esperanza que me quedaba en el alma. Me cortaron las piernas. 

Perdón Diego. Descansa en paz

En este país siempre pasa lo mismo. Es el mismo partido que lo pasan cuarenta mil veces en diferido. ( Diego Maradona - 2001)

Jugar sin público es jugar adentro de un cementerio. (Diego Maradona - 1987, después de un partido a puertas cerradas entre Napoli y Real Madrid)




martes, 17 de noviembre de 2020

Caminar

Fue un tiempo de descubrimientos, de reflexiones. 
De tratar de lograr una introspectiva que la llevara a saber cuál era su camino.
Ese camino ya recorrido muchas veces, pero ahora con una mirada nueva. 
Una perspectiva como la que te da cambiar el lente con un enfoque diferente.
Y una cosa llevo a la otra. Y se convirtió en letras y garabatos. 
Se fundió con el papel. Blanco y sin rayas tenia que ser. 
Y la pluma. Esas que tienen tinta de verdad. Esa que te mancha los dedos. 
Al principio sus palabras parecían garabatos apretados o sueltos, casi ininteligibles.
Como su alma, su corazón y todo su interior. Inteligibles.
Es ese proceso de retrospección, iba tratando de encontrar algo, descubrir y descubrirse. 
Días de silenciosa tristeza pasaron. Fechas importantes y celebraciones vacías. 
Ratos de desasosiego y bajón. 
Pero muy en el fondo, una esperanza.  Esa creencia que podría aparecer de repente.: Desenmarañar ese bodoque de escritura negra. Entrelazada en lagrimas contenidas. En sinsabores que solo se hablaron ahí. En el secreto de unas hojas y una pluma.


LUCIERNAGA



Era como una luciérnaga. 
Dormida, apagada.
Y de ella, solo decir que en su letargo, 
su historia, se había quedado sin luz.
Había perdido su propósito. Su rumbo.
Estaba ciega. Y no tenía la certeza de si era de noche o de día.
Se había quedado estancada, en el limbo de un tiempo 
que le parecía eterno y sin esperanza.
Con la creencia infantil que mágicamente, esa quietud iba a desaparecer 
y nuevamente iba a saber cuándo, debía brillar o encenderse. 
Pero no se daba cuenta, que solo de ella dependía y de nadie mas.

Si esto fuera una fábula, tendría su moraleja. 

Pero te la dejo a ti que lees. Y si te cabe el sayo, póntelo!


miércoles, 27 de mayo de 2020

Mi abuelo Papú


De repente, me encontré lustrando tu piedra con mis manos, que están resecas como lijas. Y te recordé en tu escritorio, donde estaba esa misma roca, a la que le habías pegado una de esas monedas de recordatorio, que solían acuñarse en tiempos lejanos, para conmemorar alguna fecha. Y que era tu “pisapapeles”
Y por un momento mientras frenéticamente sacaba lustre a la moneda, tratando de averiguar que decía, me iba acordando de vos.
Mi querido abuelo, científico loco, celoso y gracioso a tu manera. No me olvido cuando apenas tenia 5 o 6 y vivía con ustedes, como te esforzabas y tratabas con todo tu corazón de hacerme sentir en casa. Y me contabas el único cuento que recuerdo te habías inventado: La historia de petaquita, un enanito, que vivía en una cueva. Y que para darle un toque armabas con las  sabanas de la cama. 
Lo tuyo no era la literatura tradicional,  pero si que había literatura en tu vida! Aunque era de otro tipo, darwinista por cierto, donde los monos y los homos sapiens, tenían un lugar preponderante.
Horas traduciendo lecturas científicas del ingles, con un diccionario. 
Con anotaciones al costado de cada párrafo. Que trabajo querido abuelo! Hoy es todo tan sencillo en ese sentido!
Otra cosa que me encantaba y que obviamente era solo tuyo y de nadie mas, era
el secreter!  Ese espacio prohibido: la parte en que se bajaba la tapa y tenia un montón de cajoncitos, mas grandes y mas chicos y en donde guardabas un millón de tesoros, que habías ido encontrando o te habían regalado. Huesos, dientes, fósiles, FOSILES! Y hasta el cráneo mínimo de un monito, al que le hacías castañetear los dientes. 
La primera vez que fui a La Plata, fui con vos. Y me llevaste a ver los esqueletos de dinosaurios. Tengo un vago recuerdo, pero bueno, esos paseos y el botánico, eran tus preferidos.
Es increíble como te gustaba Moon river, esa canción que durante años me pedias que cantara, hasta que un día inventé como una especie de karaoke casero y la grabe para vos. Se te caían las lagrimas. La estoy escuchando ahora y se me llenan los ojos de lagrimas a mi. Es muy loco, porque de repente no me acordaba el nombre, se me había hecho una laguna inmensa,  me puse a escuchar folclore, como si me la mandaras vos, apareció entre tanto castellano, Moon river, and me.!  Y el tango, misa de 11. Ese que habías inventado! Y tu primo José, que se yo! Tantas cosas me vinieron de repente!
Querido papucho mio, hoy no se porque te extrañe todo el día, desde temprano. Tal vez al lustrar tu piedra, funciono como el genio de la lámpara! Y ahí vinieron todos estos recuerdos tan lindos 
Te quiero!
Maria. Un día de mayo de cuarentena de 2020

miércoles, 9 de octubre de 2019

El Reloj Argento


El reloj argento dejó de marcar la hora. 
Su descompuesto engranaje, se ha quebrado en su base. 

Y a pesar de que es sabido, que no tiene arreglo, 
muchos piensan que mágicamente comenzará a funcionar,
 como si fuera nuevo. 

Una fantasía errante de esos que creen, 
que se hará realidad, al cambiar de relojero.
Es como si les hubieran puesto una venda enorme,
 en sus ojos ya ciegos.

Pero las piezas esenciales se han perdido. 
Fueron quedando entre las manos de quienes lo manejaron. 

Y con tristeza digo, que lo que se perdió, no se puede recuperar. 
Porque a aquellos que las tomaron, 
no les importa que el viejo reloj ya no de la hora. 

Muchos hemos dejado de preguntarnos cómo fue que llegamos a esto. 
Y lo que es peor, cómo es que el argento nato, 
cree todavía que las cosas se arreglan con milagros. 

Será porque un reloj parado, dos veces al día da bien la hora?

Creo que deberíamos empezar por hacernos de un reloj de arena. 

Los relojes de arena no tienen engranajes, no funcionan solos. 

Hay que dalos vuelta a cada minuto para que sigan marcando el tiempo. 

Y eso cuesta. Es trabajo. Es constancia, es perseverancia, es estar atento, 
es tener compromiso. Es turnarse, no quedarse dormidos, 
es tener un plan de acción.

Espero con todo mi corazón, que los zombies que habitan esta patria mía, despierten. 
Se unan en pos de un bien común, despojados de las vendas, cerrando la vieja grieta.

Maria Chanourdie
9 de octubre de este bendito año 2019.

miércoles, 3 de julio de 2019

Puntadas



Pasos sobre la tela. 
Caminos de hilo que dejan huellas.
Y con cada una, vamos bordando sentimientos, 
esos que fuimos sembrando y cosechando a lo largo de la vida.
Y memorias. Y mensajes.
Y al tiempo que quedan entrelazados hilo y género, como raíces al suelo, 
los dibujos van contando historias de vida, 
que incluyen nudos y cambios de colores y formas de tanto en tanto.
Y parte de esas puntadas querida amiga, 
las dimos juntas.
Apretadas y andando lado a lado; 
riéndonos de cualquier cosa, 
suspirando por amores niños.
Con la diversión, la inocencia y la juventud, 
que la adolescencia nos regalaba.
Y hoy yo bordo y vos escribís historias.
Ambas vamos dejando plasmado en algún lugar, 
sea papel, sea género, un pedazo de nuestra alma.
Y creo ya, a estas alturas, ¡no tengo que decirte que te quiero mucho!

¡Feliz cumpleaños mi querida amiga!

Caja de Vida



Antigua. Astillada en sus esquinas. 
Todavía tiene huellas de su otrora belleza.
Pinceles y oleos extrañan su olor a madera.
Pero sin embargo, no está vacía.
Estaba a la espera. 
Que un día llegase alguien, a quien a pesar de su estado, pudiera enamorar. 
Y que, con el corazón enorme, 
la sacara del silencio de aquel galpón atestado.
Ese momento llego. 
Y de repente volvió a ella su alma, 
y se sintió capaz de dar asilo. 
Su anhelo casi cumplido. 
Ser una caja de vida, atesorar objetos, recuerdos, experiencias.
Y así, en este día de abril, está renaciendo, 
esperando colmar a su dueña de esperanza, sueños y proyectos.
¡Feliz cumple amiga!

jueves, 23 de mayo de 2019

La calesita argenta



La música de fondo suena y suena fuerte, 
con sonido de bombo callejero.

De pronto me doy cuenta, 
que estoy subida a una tonta calesita que no para. 
Y que de algún modo en cada giro, 
nos lleva repetida e inexorablemente, 
hasta el señor de la sortija.

Ese, que te mira con su media sonrisa sarcástica y torcida. Como burlándose con la impunidad 
que te da el saber que nunca, 
pero nunca, va a dejar que la agarres.  

Y con la plena seguridad, de que aunque quieras, 
no te vas a poder bajar. 
Porque esta prohibido bajarse. Porque la calesita 
no debe parar. No puede parar. 

Y entonces a cada vuelta toma mas velocidad. 
Algunos queremos bajarnos, nos apiñamos, para ver si al inclinarse se detiene, pero no. Porque para que eso suceda, 
hay que ponerse de acuerdo, y tirar todos para el mismo lado. 

De tanto en tanto, logramos que disminuya el paso. Y se siente como un alivio momentáneo. Pero se discute mucho y mucho, y no hay un cristo que tenga una idea 
que a todos conforme.

Con el señor de la sortija no se habla, no se discute, no se negocia. Se acata. Porque no se puede pensar diferente. 

Es como una religión de fanáticos 
que tienen que seguir girando eternamente, al ritmo que marca su engranaje 
salvaje y despiadado.

Y desde el caballito blanco donde pudiste encaramarte, ves pasar las estaciones y los años.  Y con el tiempo las figuras ya no suben ni bajan. 
Las tazas ya no giran y la pintura va 
descascarando su tristeza 
y llorando de injusticia.

Pero el señor de la sortija, es siempre el mismo. Sinceramente voraz, sinceramente eterno.