jueves, 29 de septiembre de 2016

29 de septiembre


Decepción. Aunque no sé, si es exactamente la palabra. Evidentemente soy muy idealista. Y en general veo el vaso medio lleno. Y constantemente espero que algunas personas hagan cosas de una manera que no hacen, ni piensan hacer. No sé si esto está bien. Digo, esperar. No sé si en realidad, es porque apuesto a diario, a que la gente es mejor de lo que es. Y entonces me decepciono. Mucho. 

Y seguramente no es personal. Pero ese es el problema. Somos personas. Entonces es personal. Si alguien le hace algo malo a una persona, es como si me lo hiciera a mí. No importa si a mí me trata como reina. Y viceversa.
Cuando uno es de un modo, debe serlo por igual con todos y en todas partes. No podes ser genial en un lado y un desastre en otro. No existe esa dicotomía. En alguno de esos lugares, no estas siendo vos. La estas careteando. Eso me saca. Estoy por la gente que es auténtica, con todo lo bueno y lo malo que ello implica.

Es la falta de compromiso. De defender lo justo, lo que corresponde; agotando todas las instancias que se tenga para lograrlo. No hablo de lo que no está al alcance. Hablo de lo que muchas personas pueden hacer y no hacen; por distintas razones: abulia, vagancia, falta de compromiso, no jugarse por el otro, o la comodidad de no querer hacerlo simplemente, porque es incómodo. Ese lugar de apatía en el que se plantan muchas personas. Que no se juegan porque no quieren enfrentar conflictos. Ese lugar de confort egoísta. Esto también me saca.

El conflicto va a existir siempre. Porque en nuestra efímera humanidad somos todos distintos y gracias a Dios lo somos. Y no es mala palabra. Y no es irremontable. Es un conflicto que en definitiva hace que nos demos cuenta que estamos vivos y no somos una ameba flotando en un mar de mentirosa calma chicha.

Es todo por hoy. Que no es poco.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

28 de septiembre de 2016


Hoy miré a través de tus ojos y no vi nada. Mi corazón estalló en pedazos. 
A veces parece que todo va a volver a ser como antes. Es entonces cuando me doy cuenta con pena que quizás nunca hubo un antes. 
Cuando me siento tan ignorada por tu ser, siento que mi vida es como una filosa mañana de invierno sin sol ni cobijo.

Siento que llegó el momento de re preguntarme, porque evidentemente, antes no lo he hecho correctamente. Creo que mi mente ha fabricado sistemáticamente las respuestas adecuadas para un auto engaño y así no tomar decisiones difíciles. 

Estuve viendo que no he realizado todo lo que he soñado. Quizás no he soñado cuando correspondía, quizás he sido cobarde. O quizás he realizado muchas cosas que no había soñado. Y que en realidad eran las que debía realizar.

Tengo la sensación que el tiempo ha corrido más rápido que yo. Y hoy, no puedo alcanzar esos trenes que han partido hace rato. 

Hay gente que me ha dicho que en la amistad uno cosecha lo que siembra, una frase hecha como tantas otras. Y me quedé pensando que muy probablemente lo que siembran algunos, es una careta falsa; un lugar en donde las verdades nunca se dicen del todo. Es posible que esa forma dé como resultado que esas amistades perduren. Es complicado cuando la verdad se oculta a los ojos de tu “amigo”. Porque se va quedando dentro tuyo, hasta que un día se convierte en enojo. 

Si estoy escribiendo, significa que me puse a pensar. Que me puse en movimiento. Y eso es como un punto de luz brillante al que seguir de ahora en más. Un atisbo de que no todo está perdido definitivamente.

Es todo por hoy.

lunes, 27 de junio de 2016

LIO.


Anoche Chile nos ganó por penales y por segunda vez, la copa América fue a parar al otro lado de la cordillera. Apenas terminar el partido, Lionel Messi renunció a la selección. Al instante se generó un desbande en el que los medios y opinólogos se pusieron a desgastar horas, hablando sin parar del tema. Pero a mí, solo me surgieron un sinfín de pensamientos que van más allá de esto.
Me puse a ver viejos comerciales de publicidad de sponsors de la selección de años pasados, algunos que hablaban de derrota, otros de triunfos que no fueron, pero casi todos, nos pintaban tal cual somos, nosotros, los argentinos. Esto que pasa, esto que se vio, las cosas escuchadas, las que se dijeron, las que se gritaron, no hacen más que mostrar cómo somos los argentinos y el fútbol no es una excepción a esto.

El fútbol, es el fiel reflejo de nuestra sociedad, una sociedad egoísta, individualista, que pregona el sálvese quien pueda y a costa de quien sea. Falta de nacionalismo, de amor verdadero a nuestra patria, nuestros colores. Porque habría de ser distinto con en el fútbol? Somos exitistas hasta la médula. No concebimos grises, solo blancos o negros. Solo estamos a favor o en contra. No nos bancamos a quien opina diferente.

Si un jugador como Messi, decide que quiere dejar de jugar en la selección, tiene todo el derecho a dejar. Muchos podemos pensar que es una decisión infantil e inmadura, puede ser; pero es su vida, su decisión. Messi es un jugador de la hostia; para mí, es el mejor jugador de todos los tiempos. Deja todo en la cancha; pero no es un líder natural. No lo va a ser nunca. No está en su ADN. Y siente la presión que tiene que ser un líder y en su interior sabe que no va a ser.
Y cuando se equivoca o erra, es él mismo quien no puede perdonárselo, él es el mayor juez de sí mismo. No soporta perder, no soporta no jugar, no soporta fracasar, no se banca no hacer goles. Por eso ayer se fue al banco a rumiar su bajón. Es la propia presión la que lo agobia. Él es su propia vara, él se pone las metas y no soporta no poder cumplirlas. Es eso un pecado, su pecado? No hay que esperar de él más de lo que nos da y que es mucho, mucho: ser un genio en lo que hace. Hacer bailar la pelota con sus pies, con la cabeza. Hacer los pases más increíbles, eludir a cinco contrarios con una naturalidad que parece fácil, hacer un tiro libre y poner la pelota donde quiere…hace magia, MAGIA!
Y si, es una individualidad. Pero muy al contrario de lo que opinan muchos, es totalmente diferente a otros jugadores promedio. Porque Messi es generoso con sus compañeros, se mata por el equipo desde el primer silbato al último. Descolla su habilidad, sube o baja, busca, encuentra, con inteligencia y estrategia… Pero señores: es humano!

Como nos sentiríamos cada uno de nosotros, si escucháramos a medio país criticándonos, hablando mal, comparándonos con otros. A ver: no necesita estar en la selección, vivió prácticamente toda su vida en España y sin embargo, deja su zona de confort, para jugar con nuestra, su camiseta. Deja todo y a cambio, recibe críticas constantes y muy pesadas. Si yo fuera el, también querría salir corriendo.

En Argentina hoy sos ídolo y mañana te crucifican. Basta por favor! La maldición de los argentinos, es que no hay equipo. Y de eso se trata todo, del fútbol y de la sociedad, un gran equipo que debe apoyar a todos los que tienen la actitud y que demuestran que dieron todo en pos de un fin común. Cuando aprendamos esto, de ser equipo en las buenas y en las malas, tal vez dejemos de ser una sociedad adolescente, para entrar en la madurez. Capaz en ese momento se borren todas las grietas y digamos todos juntos: Oid mortales el grito sagrado!...


domingo, 28 de junio de 2015

Del servicio domestico y otras yerbas: cuarta parte, Despedida

De cierta forma y a pesar de todo, uno se encariña con la gente. Y de un día para otro, deciden sin prisa ni pausa, irse. Y esta bien. Hay etapas que se cierran. En este caso, luego de cinco años en casa y mucha, pero mucha tierra acumulada por donde el ojo alcanza, y mas allá también, China decidió volver a su tierra, no sin antes convertirse en ciudadana argentina. Y todavía sigo preguntándome porque. Digo, si se volvía a Dominicana, para que hacerse ciudadana argentina? En fin, aun no tengo dotes de adivina y por las canas que peino (si, me las tiño, es cierto), dudo que alguna vez tenga esa virtud mágica...Por lo tanto, vino chévere, y se fue “che-porteña”.

Y con ella se fueron también, su música de ronquidos nocturnos, su vestimenta brillante y poblada de los colores opuestos... (rojo y verde juntos, sus preferidos!), sus rulos al viento en la mañana, el pijama de ositos de pantalón pescador y sus ojotas de hello kitty.

Pero no quería que la olvidásemos rápidamente, no. Para ello en cambio, nos dejó de recuerdo el legado de cientos, que digo cientos: miles! de llamados de todos los acreedores, a los cuales no les pagó un céntimo de todo lo que evidentemente se compró, como despedida de Buenos Aires.
O sea que al menos cuatro veces al día o mas, en especial sábados y domingos y ya a partir de las 8 de la mañana, el teléfono suena hasta el cansancio y al atender se escucha: estamos llamando de tal para recordarle que aun no ha abonado la deuda que tiene. Le estamos llamando del estudio cual para pedirle que nos llame, porque debido a su deuda, tomaremos medidas legales, etc.  Se imaginan la dicha con que estamos celebrando su ausencia! No vale la pena estirar mas el cuento, porque de chino no tiene nada.

Como suele pasar, a veces, los planetas se alinean, uno habla con uno y otro y zas! aparece alguien, que quiere venir corriendo a trabajar y encima vive a seis cuadras...!!! aleluya dije, A-L-E-L-U-Y-A! Y si, se llama Ale, Alejandra.
Y con ella, se terminaron los ronquidos. Aunque la verdad, es que no se si ronca o no, lo que si se, es que decidí que era hora de que viniera alguien con retiro.  
Y de los rincones de Pacheco, vino, muy al contrario de China, la obsesiva del orden, la muy tranquila y por cierto lenta, pero por sobre todo, muy, pero muy despistada Alejandra.

No estoy en desacuerdo con el orden, todo lo contrario. Pero si ella decide que un calzoncillo está para tirar, lo tira. Si considera que el lavarropas debe tener sarro, lo desarma, y luego no puede volver a armarlo, obviamente. Si le parece que la aspiradora no aspira lo suficiente, la desarma, y lava el filtro... pero luego no puede encastrar las partes... A ver: a China lo que menos le gustaba era limpiar. Ale en cambio, tiene una compulsión por ordenar, limpiar, pero sobre todo: tirar, tirar.


De a poco y luego de varias charlas y un millón de whatsapp, le encanta usarlo hasta el cansancio! Y me manda mensajitos todo el día!, la cosa se ha ido mejorando. Como tiene un celular bastante bueno, le saca foto a las repisas y adornos para ver como iban puestos. 
Idea de mi marido, el segundo obsesivo de la casa, que es quien en realidad, se da cuenta que la aspiradora esta mal armada, porque es él, quien todas las semanas se encarga de limpiar.  

Para redondear, estoy contenta. Pero, hoy en lugar de dos hijos, tengo tres, ya que a pesar de sus 48 años, Ale es como un niño,  un niño grande y con excesiva iniciativa propia!

sábado, 30 de mayo de 2015

Mensaje de Otoño



El otoño llegó por fin. Es una de las estaciones que mas amo. Los sonidos que lo acompañan, como el viento y el crujir de hojas ocres bajo mis pies. Tardes frescas de sol, que parece hubiese barrido con toda la humedad y el sentimiento agobiante del verano ido. Tiempo de renovación. Lo que se da en caer, y lo hace en espera de volver a nacer mas adelante. Siempre que llega esta época, disfruto de los cambios que veo desde mi ventana: el cerezo que se pone rojo y amarillo, antes de que sus hojas caigan, preparándose para la floración de invierno. 

Tiempo de cambio, desde lo profundo. Tiempo de modificar aquello que molesta y acongoja. Tiempo de aprender a estar en paz en cada pequeña porción de fibras interiores y exteriores. Y tal vez sea necesario dejarse llevar, al igual que el viento lleva las hojas, para que vuelen los sentidos hacia lugares gratos. 

Con cada estación, viene el balance. Esa sucesión de pensamientos que hacen evaluemos los pasos dados. Y pongamos la esperanza en los pasos que vamos a dar. Porque siempre hay un horizonte por delante, no importa lo que el otoño deba llevarse. Y con cada cambio, la mochila de la vida debe aligerarse y perder peso. Para que cuando seamos ya mayores, podamos caminar como cuando éramos jóvenes. 

Y cuando damos esta ultima mirada de soslayo, debemos sacarnos todo tipo de lente mágico y colorido, mirar sin el filtro de la subjetividad. De los rencores o de las tristezas. Debe ser una mirada cristalina, objetiva y sin prejuicio, casi como la de un niño pequeño. Porque mal nos hemos acostumbrado a ponerle etiquetas y sellos a personas, cosas y actitudes. Sin dar la posibilidad de una oportunidad de ponerse en los zapatos del otro para ver qué es lo que lo lleva a ser como es, o a hacer como hace.
Es difícil, si; lo es. Pero es de esa manera, cuando uno cambia de lugares, es cuando empieza a comprender su propia pequeñez; y es muy probable, que descubra que está rodeado de seres grandiosos. 

Nos sorprenderíamos realmente, si aprendiéramos y supiéramos mirar de verdad a nuestro alrededor. Dejar por un buen rato de vernos el ombligo y con el corazón en la mano, y con mucha firmeza, entregar nuestro ego para siempre. 

30 Mayo 2015


sábado, 4 de octubre de 2014

Reflexiones de una tarde de Octubre.

Me tomaste de la mano. Y sentí como te apretabas a mi con tus temores de niño grande. Y me emocionó saber, que te doy seguridad aun.  Que aunque estas creciendo como loco, ese lazo de madre e hijo es cada día mas grande y mas tierno.

Últimamente me emociono por todo, será que ya estoy poniéndome grande, o será que cada día que pasa, dejo lugar en mi, para que las emociones del alma y del corazón se apoderen de mis sentidos, aunque no tengan sentido.
El otro día me encontré con lágrimas en los ojos, porque vi una nota en la que un maestro en Catamarca, hace 100 kilómetros por día  en una moto, por la tierra y el salitre, para ir a enseñar a solo 6 chicos. Y el ver esas caritas de felicidad, de amor y de ganas de aprender, con sus sueños de futuro en una sonrisa de guardapolvo blanco, me enternecieron de un modo que no creí posible.

Son esas cosas que están a nuestro alrededor, tan pequeñas pero tan grandes a la vez. Esas cosas como tu abrazo, querido hijo, las que me llenan la vida.
Hacen que los silencios se vuelvan canto y que las palabras cobren vida.
A veces miro fotos de cuando eras chiquito y hablabas con media lengua y no puedo creer que tengo ante mi ya casi un hombre.
El tiempo pasa corriendo casi sin que nos demos cuenta.
Hay que hacer balances cada tanto, y permitirse el llanto, la emoción, la alegría o la tristeza. Porque de eso se trata esto, la vida. De un conjunto de momentos para atesorar de mil maneras. En palabras, en fotos, en abrazos, en canciones de cuna o como se nos de mejor.

Y siempre hay tiempo para dar vuelta las páginas que no son agradables, siempre hay tiempo de encontrar una hoja en blanco y empezar a escribir de nuevo el camino. No hay un solo camino, no hay una sola hoja de ruta. Nada está escrito en piedra. Solo las lápidas.
Entonces, con la brújula del corazón en la mano, podemos decidir cambiar, mejorar y volver a creer.

Es solo eso, un poco de fe puesta en nosotros mismos. Que al fin y al cabo, somos imperfectos, y por lo tanto, humanos con todas las letras.


jueves, 21 de agosto de 2014

Mensajes de amor

(Una recopilación de párrafos que encontré por ahí y que escribí hace como, un millón de años)


En el más recóndito lugar de mi alma encontré latente un mundo de sentimientos perdidos: La pasión,  la fantasía,  el amor y la poesía. Dormidos he invernando, como esperando a un ser o a una palabra mágica. Allí estaban todos, como aguardándote a ti y a tu mirada. Es increíble cómo de repente, este hecho puede conmoverte y ya nada te parece igual. Todo cambia y se ve tan diferente. Y cada día al despertar,  un nuevo desafío te estremece; y en lo profundo sentís que vale la pena estar vivo.

El sol se escondió detrás de la nube de aguas rojas y su luz que atravesaba las gotas y la espuma, formó un arco iris inmenso que desbordaba la vista. Y casi sin que me diera cuenta, se fueron apagando sus colores, mientras crecía y crecía,  tu imagen en mi corazón. El recuerdo de los besos robados en silencio, de las caricias y de tus ojos mirándome con su eterno color, con ese tono mágico que transformaba mi alma. Y nuestro amor enorme como un gigante,  enfrentando todos los fantasmas,  descubriendo todo lo que llevamos dentro. Despojado el corazón de cualquier duda,  sellados los labios por todas las promesas nunca hechas. Promesas de amor, lazos invisibles, lazos tan fuertes como los abrazos,  con los que nos dijimos, te amo. Ese amor, esa sed de estar juntos, de bebernos el tiempo de un sorbo. De dejarnos caer en un profundo sueño: el de dos almas desesperadas la una por la otra. Con el corazón abierto, con el alma expuesta,  sintiendo tan profundo, como ese río que tuve ante mis ojos. Y más fuerte que ese bosque, que se perdía de vista en el horizonte.

No puedo dejar de pensar en vos. Estás ahí.  Simplemente tú recuerdo descansando en mi alma, como una gran fotografía de color. Y esos labios que me dieron calor un día, me sonríen tan suavemente, como me besaron. La sensación de esa última caricia, aún ardiendo en mi piel. Una inesperada mirada de lejana intensidad. Estás, fuiste, eres;  no lo sé. Pero si se, qué no podré borrarte así nomás, como se vuela una hoja con el viento de otoño.  Y muy seguramente la nieve del invierno, cubrirá todas las huellas de tus pasos y de los míos. Y cuando la primavera llegue, otros árboles florecerán en mí.  Y en silencio, sonreiré por mi pasado. No será la primera vez;  ni creo que la última.  Nada es eterno;  sólo el tiempo que corre, en ese incansable reloj.

La luna me mira con sus pálidos ojos plateados y ahí donde su mundo nocturno existe, el reflejo en el espejo del mar y la arena aún tibia, me recuerdan a ti. Aquel momento infinito, aquel oasis. Como una salada caricia con gusto a amor eterno. Como olvidarlo. La húmeda brisa no me dejaba ver tus ojos,  pero adivinaba miradas de miel y de dulzura. A veces pienso que fue un sueño: El más bello. A veces pienso que esa luna, ese mar y esa arena,  están esperando con ansia que algún día regresemos, a proseguir con nuestro amor;  a terminar con nuestras penas y a sentir que nuestros corazones son como uno solo, latiendo juntos para siempre.

Ese momento de felicidad fue tan efímero, como un puñado de arena seca escurriéndose en la mano. Ese instante en que el alma extiende su esplendor y brilla al desnudo,  llenándose de armonía. Ese tiempo,  en el que esperamos con ansia que llegue el día,  para vivirlo en toda su plenitud. La vida es sólo eso la suma de momentos, de instantes y de tiempos. De ese deseo interno de estar en paz.

Fuiste para mí como un cálido refugio, como un oasis qué calmó mi sed,  como una isla donde pude ser feliz por un momento fugaz. Fuiste mi apoyo, mi amigo, mi amante.  Fuiste ese murmullo de arroyo en el campo, esa sensación de paz que da mirar las estrellas en una noche clara. Fuiste ternura infinita, fuiste una caricia en mi piel. Fuiste un amanecer con un sol tan rojo como el fuego. ¡Fuiste tantas cosas!


Quisiera despedirme. Si. Con algo de nostalgia, con algo de tristeza, no sé,  así nomás. Y como siempre, huyendo,  desapareciendo, escapando: hacia algún lugar donde tu espacio no me alcance. Espero que la vida te sonría y que alguna vez de tanto en tanto me recuerdes como yo lo haré contigo.

miércoles, 16 de julio de 2014

Reflexión corta en una mañana soleada.

Cuando se disipan las sombras en el fondo del alma y se aclara el sentido de ser, en un instante que parece eterno, esos recuerdos que estaban olvidados se nos presentan tan reales, como si estuviéramos viviendolos nuevamente.
Y ese velo que se corre, nos deja ver todo lo pasado,  con tal nitidez, que no podemos creer que no hubiese sucedido antes.
Esa búsqueda de verdades y de hechos reales que pasaron en nuestras vidas, esa búsqueda de causas de las cuales hoy somos resultado.
Infinitesimales momentos desaparecidos, que vuelven e inundan de pronto nuestra mente y corazón, como un torbellino imparable.
Y desde el punto en donde nos encontramos parados ahora, vemos con otra perspectiva y otro ángulo, esas cosas que tanto nos hacen felices, como nos atormentan.
Y en ese fluir de sentimientos, pensamientos y verdades, nos descubrimos siendo lo que somos.
Y se nos da la oportunidad única de cambiar lo que está mal, de mejorar lo que está bien y de empezar de nuevo.

Y de eso se trata. Una sumatoria infinita de nuevos comienzos, en donde los viejos ocasos, se transforman en luminosos amaneceres.

martes, 1 de julio de 2014

Conversando con mamá.


Que te puedo contar... llueve. Y estaba pensando en que fue un día bueno. Como tantos otros. 
De repente sentí que tenia que escribirte. Solo una seguidilla de pensamientos, cosas que te diría si aparecieras a la vuelta de la esquina.
No sabes lo grande que esta Fran. Enorme, ni yo me lo puedo creer. Con voz gruesa, atrapado por la tecnología. Mezcla de hombrecito, niño, adolescente. Que se yo! De golpe me abraza fuerte. Ma, te quiero! De golpe peleamos como locos! 
No se que hará en el futuro, cuando era mas chico quiso ser un montón de cosas... no, no quiso ser bombero... nunca. Arquitecto, Chef, trabajar en Apple, ahora dice que quiere ser publicitario! 
Es un personaje de pocas palabras. Observador, como pocos. Hace unas imitaciones que te morís. De todo y de todos. Es el espejo de nuestras vidas... sabe cuales son nuestros puntos débiles y los refleja en su imitación certera. 
No paramos de reírnos y a veces nos hace bien, nos muestra como somos. Nos hace reflexionar!
Es una lucha de adolescencia, amigos, ser aceptado y querido son sus metas mas importantes por estos días. El colegio es un capítulo aparte. A veces dice para que tengo que estudiar esto o aquello, para que? Muchas veces tiene razón, aunque no se la doy por principio. No le gustan los deportes, aunque fue a clases de tenis por tres años, Fabián mediante, claro. 
Al menos algo le habrá quedado, para cuando sea mayor... 
Dibuja como los dioses. Pero no le interesa. No mas. Antes era una máquina, dibujaba todo el día, creaba, se divertía. Hoy no lo hace ni para la clase de arte. Que de hecho la tiene abajo. 
Es vago, si, bastante... y todavía recuerda a pesar que solo tenia cuatro, de que se come con la boca cerrada, “como una cajita”, como solías decirle. 
Lo amabas, me consta. No se como se llevarían hoy. Es de tu mismo signo, crítico de todo. Te suena un poco? No cree mucho en Dios, ni en el mas allá, es mas bien literal. 
Cree en lo que ve, palpa, toca. El otro día me dijo que es ateo. Casi me desmayo. 
Es tímido. No le gusta ser el centro de nada. Hasta que entra en confianza, por supuesto. Ahí, es el clown.
Lo adoro y es muy cariñoso conmigo. Pero peleamos bastante. En eso me parezco a vos. Soy extremadamente exigente. Es que es corto el tiempo que estamos junto a los seres que queremos, y lo único que puedo dejarle son mis pensamientos, mis convicciones, mis principios, mis enseñanzas. Correctas o erróneas. 
Siempre pido tiempo, para poder irme sabiendo que encontró su camino, su misión en este mundo y lo que lo haga feliz...

Y no te podes imaginar, lo grande que esta Clarita, es una mujer ya, y somos amigas, creo. Eso me hace inmensamente feliz. Es muy compañera. Y siempre esta ahí. Es linda, muy linda. Es una mezcla de ambos, en todo sentido. Un poco obsesiva a veces, con su pelo, sus cosas. Me enteré no hace mucho que cuando iba todavía al cole, me tenía miedo! Tremenda noticia... ya que le exigí mucho solo hasta sexto grado, después ya voló sola. Es sumamente responsable. Es otra fanática de estar conectada con el mundo y con sus amigos del “éter” para vos... de la nube, de las redes, bueno... no sabrías de que te estoy hablando... ya pasaron 10 años y todo cambió tanto ...
Clari va a a la facultad. Hace ya tres años que estudia derecho. Me parece que le gusta. Trabaja en un estudio. Se lo toma muy a pecho. Mucho. 
Me preocupa que se lo tome tan en serio tan chica, porque la verdad, a esta edad es cuando uno tiene que ser un poco trotamundos... quizás estoy proyectando, porque eso es lo que yo haría si volviera a tener 21. 
Le gusta cantar. Tiene una memoria tremenda. Se acuerda todas las letras de todo, con solo escuchar una vez. Tiene una muy linda voz. Aunque pienso que aun no sabe elegir las canciones que le quedan bien... ahí estoy de nuevo, un poco vos. Podría ser una gran interprete. Pero no se tiene fe. Confianza, que se yo! Ya va a caer en la cuenta, la quiero tanto mama! 
Estuvo de novia un año, el era un año mas chico, karma familiar? Y bueno, todo terminó. Hoy ya esta curada de ese “primer amor”, y anda por la vida buscando a alguien. Espero que aparezca una persona excepcional, que la haga feliz. Eso. Muy feliz.
Me cuenta bastantes cosas, muchas te diría. Tal vez como solíamos contarnos con vos hace tiempo... Extraño eso. 
No te estoy hablando de mi, lo notaste? Es que cuando tienes hijos, es como que uno se pone en segundo plano... 
Pero si, te voy a contar que en estos diez años algo he madurado... algo... no tanto!
Seguimos juntos con Fabián y la verdad tratamos de descubrirnos y volver a gustarnos cuando podemos. Aunque hubo un tiempo en que estuvimos separados. Casi año y medio. Fue tiempo de reflexión. Nos volvimos a elegir. Nos casamos por la Iglesia, como Lalita quería, un domingo cualquiera de Julio, en plena epidemia de gripe A. Puse la música de la misión, esa que te gustaba tanto! Después de misa. Lloraban todos. Fue muy emocionante. Estuviste ahí conmigo, lo se... 
Entre de la mano con Fran, que con sus 9 y su timidez, fue mi bastón.  La ceremonia fue en San Gabriel. Una larga entrada, vestidos de civil, con un ramo que Celina me consiguió. Al igual que tu ramo inolvidable que me mandaste el día de mi casamiento por civil. Te acordás? 
Se me llenan los ojos de lágrimas. Diez años vieja, la pucha que pasa el tiempo corriendo, imparable. Diez años!
Sigo sacando fotos. Pero ahora las máquinas son digitales...las últimas fotos con vos, fueron con mi primera maquina digital. Era lo mas nuevo que había. Hoy saco fotos hasta con el teléfono. 
De tanto en tanto toco la guitarra. Saco alguna canción. De hecho estoy nuevamente entusiasmada. A pesar que la voz me da solo para algún blues Jazzero.
Todavía sigo fumando. No lo pude dejar. Dejé el golf. Sigo haciendo teatro de padres. Es mi año numero 12. Y lo increíble es que nunca pudiste ir a verme actuar!. Hago escenografía. El año pasado hasta me cosí el traje de Mrs. McGonagall, capa y sombrero con plumas. Hubiese visto Lala, lo que aun puedo hacer con su vieja y tan cuidada Elna. Es increíble, que aún esté todo, hasta el  manual de instrucciones y el aceitero con que Papú la hidrataba anualmente!
De nuevo se me llenan los ojos de lagrimas. 
Me acerque mucho a la iglesia estos últimos años, eso me consuela, es como mi terapia. Ayudo a cantar en las misas. Y este último año participe de la nueva revista de la parroquia. En prensa, escribiendo notas, haciendo entrevistas y reportajes. este año me lo voy a tomar con mas calma. 
Sigo trabajando. Pero en una radio que seguramente no conoces. Es divertido. Lo paso bien. Tengo un buen jefe y unos excelentes compañeros. Que mas se puede pedir?
Y la pareja, va y viene, como todas. Pero estamos bien. Ya son 22 años. Una vida no? 
Sigo dibujando, de tanto en tanto. Pero lo hago en una tableta. Si, en una tableta digital. Es algo loco no? A veces agarro mis lápices y mis pinceles, o los pasteles... y me ensaño con una tela. Pero la mayor parte de las veces, uso mi tableta. No copio. Creo mis propias cosas. 
Escribo un blog. Empecé hace algunos años. Este último lo tuve bastante abandonado... tengo que retomar. También tengo un sitio de fotos en internet. Donde la gente de cualquier lado del mundo puede ver mis fotos. 
Sigo haciendo pulseras, collares y esas cosas. Este año se me dio por bordar. Lo podes creer? Bordado libre. Y por tejer al crochet. Y tengo un canasto lleno de hilos, lanas y miles de materiales, que no se en que momento voy a terminar de hacer. O empezar. Por eso te digo, que madure, solo un poco. En el fondo, sigo siendo la misma de siempre. Un desorden completo. 
El año pasado pague todo el año el gimnasio y fui solo un mes. Si, solo un mes. No puedo quedarme quieta. 
Rezo mucho. Mucho. Por muchas personas que a veces ni conozco. Siempre espero que ese pequeño granito de arena, haga algo bueno. Aunque sea llevar buena energía a las personas. 
Manejo mucho. Protesto y parezco un tachero en la calle. No me interesa mas la política. Me volví socialista. Me preocupa la desigualdad enorme que hay en este mundo. Las grandes diferencias. No creo que a esta altura tenga tiempo de hacer mucho por mejorarlo. Por eso es que rezo. 
Tenemos un papa argentino. Bergoglio. Seguramente lo recordaras. Que increíble que eligiera el nombre de Francisco. Acaba de nombrar santo a Juan Pablo II. Que se fue casi cuando vos. 
Papá estuvo muy enfermo con cáncer. Un linfoma. Se curó. Yo creo que fue un milagro. Y aunque los fantasmas siempre están y le quedaron algunas secuelas de los remedios y las quimios, por suerte nunca perdió el humor y el optimismo. Tiene sus bajones. Como no tenerlos? Pero siempre le pone el pecho a las balas y ahí esta, firme, peleando la vida. Y haciendo chistes muy malos, como es su costumbre!

Sigue lloviendo. Tengo un montón de cosas mas que contarte... pero creo que ya las sabes, no? Te extraño. 

María, 27 de marzo de 2014.

lunes, 31 de marzo de 2014

Reflexiones de otoño.

Hace tiempo, mi pluma virtual, está completamente muda. 
Es el ejercicio de escribir el que abandonado hace que no sepa por donde empezar.
Algún chistoso, diría: por el principio. Pero a veces no hay principios, no hay finales. Solo andar. Fluir a través de las palabras, los espacios en blanco y las negras letras del alfabeto.
Un sin número de pensamientos cruzan de pronto mi mente y no logro enfocar en ninguno en concreto. Es básicamente casi como soy yo. Un sin fin de ideas y de planes y de cosas para hacer. Pero que al final, nunca ven su horizonte claro y definido...
Muchas veces me he reprochado no elegir algo y ser la mejor en eso. Muchas veces recordé la parábola de los talentos, y me sentí como el que enterró su talento y no hizo nada con el. Claramente, culpable.
Tal vez se deba a los mandatos. Tal vez no. Pero ahora que tengo un montón de años, me doy cuenta de cuanta cosa ha quedado olvidada en el tintero.
En el tintero de la vida, quiero decir. Ese tintero con el que vamos escribiendo nuestra pequeña historia, tan simple y sencilla que quizás no sirva para ser parte de un libro. 
Cuando vamos caminando por la vida, vamos enlazando a cada paso vínculos de todo tipo, y esos lazos invisibles, van de a poco fundiéndose con nuestra alma y nuestro corazón. A veces ni nos damos cuenta, lo importante que son o que fueron algunas personas que hemos conocido. Y algunas que ni siquiera saben, el lugar que ocupan o que ocuparon en nuestro recorrido. 
Cuando me detengo alguna vez a mirar por encima del hombro, ese pasado que hoy parece tan lejano, siempre veo muchas almas llenas de amor que hoy forman parte de mi ser. No niego que también hubo personas que tal vez nos hicieron mal. Pero también eso nos fortalece al final y creo que de lo difícil y complicado, también aprendemos y crecemos.
Constantemente me pregunto si he hecho las cosas bien, o si hago las cosas bien, o como podría hacerlas mejor... a veces cual el memorioso Funes, pensamos, recordamos y analizamos tanto, que nos olvidamos de vivir. Y en ese fluir de sentimientos es que he aprendido a quererme mas, a valorarme así como soy. 
Es genial. En mi vida hubo actividades de un solo resultado: tejí un solo sweater. Uno solo entero y completo. Me quedó lindo y extremadamente chico. Lo regalé. Un día me hice un pantalón, con molde y todo. Nunca mas volví a hacer otro. Y me doy maña, mucha...Pero no soy constante. Hace como un año se me ocurrió empezar a escribir un libro, una novela corta. Y vaya que fue corta. Un solo capitulo. La idea esta ahí. Si, pero no hay cabida para seguir... y bueno, que importa? Antes me hubiese mortificado. Pero hoy, ese ir y venir, ese hacer y deshacer, es como una prueba constante de la inconstancia feliz. Con los años uno entiende de la finitud de la vida, y que si en ese tiempo, corto, muy corto, necesitamos estar todo un día leyendo sin parar, está bien. Y si nos apetece dormir, también lo está. Y si queremos levantarnos al alba para ver amanecer, también. Si se nos da estar solos, o en compañía. Si salimos o nos quedamos en casa. Es que de eso se trata vivir. Hacernos siendo. Sin culpas ni culpables; viviendo. 

lunes, 13 de enero de 2014

Del servicio domestico y esas yerbas... Tercera Parte: Chinaaaaaa!!!

 Y si, salió la versión tres... y yo que creía que no iba a escribir sobre esto por largo tiempo... aunque pensándolo bien, tres años, es bastante tiempo, en las épocas que corren no? En fin.
Que les puedo contar, Alta Gracia, de nombre artístico China, para los que no la conocen, la señora que me ayuda en casa.  Con su aire caribeño, sus rulos alocados, sus colores brillantes, su pijama de ositos, las pantuflas de hello kitty, mucha diversión mucha alegría, pero poco plumero y escoba...
Lo mas destacado en mi mundo diario en lo que a ella respecta, es que me sube el café con leche y dos tostadas a la cama...ahhhh!  eso de verdad me alegra el día! Verla en pijama, los rulos al viento, con la bandeja en alto, no tiene precio! Es una imagen imborrable. De verdad, totalmente bizarra. Pero hay que reconocer: Jamás se le vuelca una gota. Trabajó de  moza en algún momento, lo confirme luego.
Que me rio, si, no puedo parar de reírme: es que no lo puedo creer. Pasaron ya unos años y cada vez la confianza es mayor.
Hace un año, me pedía permiso para tomarse una licencia e ir por un mes y medio a Dominicana. Hoy, me informa. Ah, ya saque el pasaje..! te dice, con un borboteo que no se le entiende... definitivamente, no aprendí chino. Su idioma. La mayor parte de las veces no tengo idea de que me habla. Entre las galleticas, la carnita y que le de candela?! Mas un mil y otros términos que aun no he aprendido, solo se que no se nada.
Como si esto fuera poco, enternecida, le prometí que no le iba a descontar la licencia; eran solo dos semanitas esta vez, vi el pasaje de vuelta, fecha con mis propios ojos... porque no iba a creerle...? Estamos hablando de un pasaje que ni yo me puedo comprar... 12 mil pesos te va? En fin. En solo dos semanas estoy de vuelta, me dijo. Ah!, Ud que sabe, puede meterse en afip, que quiero comprar dólares...? me dijo... Tenés que sacar una clave fiscal, China. Ah entonces, voy el lunes. Lunes 3 de la tarde y no había vuelto. Y el niño de la casa solo y sin nadie que le hiciera un Paty, aunque mas no fuera... El cuento sigue. Esa noche, mua, o sea yo, la mas gil de los alrededores, me vi de pronto entrando con su clave fiscal, para gestionarle el permiso para comprar dólares. Pero si era obvio que no se iba a poder...! si no tiene caja de ahorros! Nunca fue a sacarse una! De todas maneras no me la imagino luchando con el cajero automático.
Ya pasó un mes. Y definitivamente no volvió. Aunque antes de irse me pidió que le regalara vino, champaña, turrones y toda otra golosina para pasar las fiestas, cosa que hice con cariño.
Si me preguntas, estos últimos tiempos, cada día,  después de llegar del laburo, ponerme a limpiar, cocinar y demás yerbas... te diría que no aprendo mas! Y encima cuando yo limpio,  me doy cuenta de que si no se iba, quizás el famoso sarro, que ella juraba no salía, me hubiera cubierto todo, o lo mismo la grasa de atrás de los muebles de la cocina, o los pelusones de debajo de algunos muebles, por enumerar alguna que otra tontería...

Hoy estoy aquí sentada escribiendo y pensando si debo esperar o que. QUE!!!! Llamó hace una semana, a mi marido y le dijo que se retrasó. Que en todo caso le descuente la semana. Que semana? Cual semana? CUANDO VOLVES!!!! Eso nunca se sabrá. Posiblemente vuelva cuando le toquen las vacaciones, o sea cuando sean MIS VACACIONES. Y yo no esté para verlo!  La verdad es que los cuentos, prefiero escribirlos yo. Porque seguramente, sean ficciones. Pero esta vez, la realidad, SUPERA LA FICCION. Y les aseguro, que no es mas que un cuento CHINO.